Del odio al amor hay un solo paso


De repente, ni sé cómo, esta madrugada me vi rechazando una invitación para ir a dormir a la casa del tucumano que me pareció insoportable durante los dos años que duró mi ciclo de licenciatura. Más de setecientos cincuenta días de odio para terminar chapándomelo la noche en la que finalizamos la cursada, en el auto de mi superamiga.

Popurrí II



-Todavía no sé si me siguen queriendo en el laburo o si me pegan una patada en el ojete el veintisiete.
-Mañana me entregan dos notas. Con un ocho en Medios de Comunicación (y su posterior promoción), soy feliz.
-El chico rocker insiste en que vaya a su casa a ver El bebé de Rosemary.

Popurrí I


Ayer a la tarde salí un rato a tomar algo con mi amigota y mi amigaza, hacía como dos o tres semanas que no nos veíamos para charlar de nuestras cosas. No nos fuimos muy lejos; tampoco la hicimos tan larga (teniendo en cuenta que hoy rindo ética y que no había leído casi nada - no leí casi nada). Sin embargo, esas dos horas fueron suficientes para actualizarnos sobre nuestras vidas y reirnos sobre nuestras páteticas (pero amororsas*) vidas.

Un par de horas antes el chico rocker me había llamado. Yo volvía de Urquiza en el 133 y me preguntó si me quería bajar en su casa para alcanzarme hasta la mía antes de irse a una grabación. Justo estaba con mamá, otra vez será. "Al final vamos a vernos recién el lunes en el laburo, como dijiste el otro día", me dijo. Después me mandó un beso y cortamos.


*estamos intentando dejar de decir la palabra tierna y sus derivados para cambiarla por amorosa/o, etc.

bienvenido, sobrinito ♥


Anoche nació mi primer sobrinito del corazón :) Desde que me enteré que mi prima estaba con trabajo de parto, no pude parar de llorar. Estoy demasiado sennnnnnsible, últimamente. Más tarde nos fuimos con los del laburo a comer un pseudo-asado a la casa del chico rocker que, cuando me fui, me mandó un sms que decía: "Quería que te quedaras".

pastillas//*


una de cal;
veinte de arena.

(ampliaremos)

Grrrr-


-¿Bajas en ésta?
-Sí
-Vivís por acá
-Sí. ¿Vos?
-No, yo vivo en Pilar. ¿Conocés?
-Sí, el 57, ¿no?
-Sí... ¿y trabajás?
-Sí, en una radio, pero entro a la noche
-Ah, copado

La conversación de un equis y una equis en el subte (línea D) siguió cuando se bajaron, yo los vi, se fueron juntos para el lado de las escaleras. A mí nunca me pasan esas cosas, loco. Después me subí a un taxi; el taxista era churro pero cero onda. El chico rocker me dijo que, quizás, el viernes tenemos juntada laboral en su casa. Hoy me di cuenta que mi autoestima está más abajo de lo que creía. Odio la historia, mañana me rompen el ogt. Si Dios está de mi lado, el miércoles zafo y promociono y soy feliz. ¡Vamos que quedan dos semanas! Grrrr-

debuttttt



Hace un par de años, debuté acá.

(pd: vale que peguen links de telos, etc)

¿Y ahora? ¿Qué me contás?


"Ya vas a arrancar con el discurso de que todos los hombres son iguales"*. Bueno, flaco, demuestrenme lo contrario. Hasta ayer pensaba que los tipos que entraran en mi vida tenían que ser cuasi treintañeros (en realidad, de veinticinco para arriba). Anoche, casi que me convencí que no quiero ni pensar en pensar en hombres de cuatro décadas jajaja. ¡Ustedes, histéricas!


PD:
¿Existen los celos bloggeriles? ¿Eh?

-tonight: PAR-TU-ZA


Hoy termina el festival internacional de publicidad que estoy cubriendo en el Hilton (y volveré a las andadas: pasaré a leer, firmar y escribir). Cerraremos la noche partuzeando. "Fiesta, fiesta, mirá que yo no me canso", jajaja.

No necesito esos recuerdos conmigo



Ayer a la mañana, sin buscarlo, encontré el regalo que me hiciste cuando cumplimos un año. No entiendo cómo es que estaba ahí. Aunque tampoco recordaba haberlo tirado, creo que supuse todo este tiempo que -simplemente- había desaparecido. Cuando volví tarde a casa, me di cuenta -después de años- que al lado de la tele está eso que me regalaste nuestro primer diciembre juntos. Todos estos meses/años estuvo tan cerca mío y nunca me di cuenta. Ya es momento de que me deshaga de esas cosas, no necesito esos recuerdos conmigo.

¿Las promesas? ¡En el trasero!


me pierdo tantas cosas...
algún día voy a dejar de ser un boludo.
te prometo

De: el flaquito
1:46 2-MAY-09

Las locuras de mi vieja



Nueve de la mañana de hoy

Mamá: Apurate que quiero ser abuela antes de los sesenta...



Nota: Mi vieja nació en 1955, saquen sus propias cuentas y conclusiones.
Hombres interesados, favor de enviar CV con foto. También se acepta teléfono de banco de "peces" (?)

Banalidades # 1


* Últimamente, tengo cero inspiración (se nota en mis posts cortos);
* No entiendo por qué me estoy aburriendo tan rápido (igualmente, la vida no son puras diversiones, hay que bancarse estar aburrida, no digo que haga mal);
* Por ahora, mi último día de laburo es el veintisiete de noviembre (no les conté pero estoy laburando desde el primer lunes del mes en una revista), es una especie de pasantía;
* Hoy a la tarde, un tipo de cuarenta y largos sentado adelante mío en el bondi casi se babea mirándole el bulto a un flaco parado al lado mío (lo firmo acá, le estaba mirando el bulto);
* El martes rindo y me van a hacer el tujes.

Rompe-cabezas


No es necesario tener todas las piezas
para empezar a armar mi rompecabezas.

Abriendo puertas




TIRE y EMPUJE no son las únicas palabras que me van a abrir muchas puertas.
Hay otra un poco más larga a la que le tengo que prestar más atención.
El cartel dice: HACÉ CASO.

Sobre martes treces y la falta de piel


Volviendo del laburo en bondi -y sentada en el último asiento individual de la fila- vi por la ventanilla a un bombonazo andando en bici, en contramano. Tenía el pelo bien corto y medio rubión, unas gafas enormes con marco rojo, bermudas oscuras y cantaba casi gritando, con sentimiento. Lo seguí como tres metros, embobada. Tal vez más. Sin darme cuenta, había dejado de cantar lo que sonaba en mi celular; había cerrado el libro que tenía en mis manos sin siquiera retener el número de página.

Pensé en pararme, pedir permiso y bajar gritando. Correr por el medio de la avenida hasta alcanzarlo y declararle mi amor, pedirle matrimonio, arrodillarme y todo. Después me di cuenta que el chofer no iba a frenar su marcha para abrirme la puerta; los autos no iban a parar en sincronizado para dejarme pasar; el flaco no me iba a escuchar porque estaba compenetradísimo en su música. Y, suponiendo que todo eso sucediera (hoy, martes trece), quizás lograba llegar a él y no pasaba nada. Quizás lo miraba y me miraba y no sentíamos ser los únicos en el planeta, se seguía escuchando todo el ruido a nuestro alrededor, no se veían corazones rojos por doquier. Quizás me agarraba la mano y a mi no se me llenaba la panza de mariposas.



-Piel

La piel no se hace, no se compra, no se inventa. No hay santo al que rezarle, no hay medicamento que nos cure de la falta de piel. O hay o no hay. Así de simple y así de complejo. Y uso este último adjetivo porque sé que hay una persona que anda dando vueltas. Antes de conocerla, me armé en la cabeza una perfecta historia de amor. Bueno, no es la primera vez que me pasa, tengo buena imaginación (a veces). Y prometimos muchas cosas. Hasta que nos vimos. Y la pasamos bien, de verdad que estuvo bueno. Fue una situación cómoda, divertidísima pero faltaba algo. Porque yo no tenía ganas de tirármele encima. (Sí, ustedes pueden sentir cosas diferentes cuando ven que hay piel con otra persona pero yo pensé que iba a tener ganas de tirármele encima y de no querer separarme por un tiempo.) Me sentía una mierda por haber hablado tanto, por haber imaginado tanto, por haber planeado tanto y en voz alta.

A él no le pasó lo mismo. El dio por sentado que sí había pasado algo más, que yo había sentido algo más. Me imagino que en el momento se debe haber sentido re bien porque yo daba pie para seguir hablando y seguir con todas esas cosas de mina buena onda. Pero ya tenía en claro que no había chances de nada, que faltaba química, no sé. Tal vez piel y química no son lo mismo. Y hablé de lo complejo del asunto porque algo que siempre comento con mis amigas es que estamos hablando de un pibe que podría hacerme bien; un tipo super bueno, simpatiquísimo, muy inteligente. Hoy por hoy, estamos buscando lo mismo. Pero no puedo y eso es más fuerte que yo.

Las hay para todos los gustos


Utilizando una de mis expresiones más tiernas, quiero confesarles que me jugué el culo al truco, me estoy quedando chatísima. ¡Rememosla con la delantera! ¡Que no decaiga, loco! Recuerden que siempre hay un roto para un descosido. "Gustos son gustos", decía una vieja mientras se comía un frasco de mocos.