El viernes pasado, de paseo por el Parque Rivadavia, me acerqué a un puestito de compra-venta-canje de libros. Para mi sorpresa, me encontré al dueño del mugriento lugarsucho desparramándose/untándose la espuma de afeitar por todo su barbudísimo rostro, dispuesto a pasar navaja y a otro perro con ese hueso. ¡Puajjj! Ya me lo había imaginado con una palangana y todo.
Ant-Man (2015)
Hace 9 años
1 personas me dijeron esto, esto y esto:
Jajajaja... nooooo!
No lo permitas.
Saludo grande
Deja un comentario
Acá te dejo un lugar para que me critiques, para que opines, para que escupas y vomites lo que tengas ganas de escupir y vomitar. Tomá, ahí tenés.